Vale, voy a hacer una cámara de fotos con una lata de sardinas

viernes, 26 de junio de 2015

Hoy he visto el corto "Vale" de Amenabar. Sé que se estrenó hace mucho pero siempre voy un poco tarde en estas cosas... . Si no lo habéis visto os lo recomiendo. Yo me he sentido muy identificada con el protagonista. Sin tener tan buena memoria y ser tan hipster, claro.
Como no sé decir que no, siempre digo vale.

¿Vamos a ver una charla de Gay de Liébana? Vale. ¿Ponemos una hamaca en el salón? Vale. ¿Cambiamos nuestro viaje romántico a Roma por un viaje con amigos? Vale. ¿Hacemos una sesión de fotos en tu casa y haces de modelo? Vale.    

Aunque a veces me he arrepentido, la mayoría de experiencias han sido positivas.
El último vale fue a un curso para hacer una cámara de fotos con una lata de sardinas. También dije vale a una chica que me pidió el tutorial pero no me veo capaz de contarlo en un post. Es de esas cosas que no son complicadas de hacer pero son muy difíciles de explicar.

Lo que os recomiendo es que contactéis con LATATXO y hagáis el taller. Son muy majos y lo pasaréis muy bien.
Después de hacer la cámara fuimos a estrenarla por los alrededores. Pronto tendré el resultado, y si ha salido algo decente de todo eso os lo enseñaré por aquí.




Cómo ser la perfecta invitada a una boda. ¡Contrata nuestros servicios!

viernes, 5 de junio de 2015

Escribo este post con urgencia para aclarar que NO ME CASO. Lo digo porque ayer fuimos a un showroom de bodas en el Gran Hotel Domine Bilbao y esto puede llevar a error. Acudí al evento en calidad de blogger. Aunque según transcurría la noche, la delgada línea que separa el blogueo del gorroneo se fue diluyendo. 

Nada más entrar, nos preguntaron si teníamos la fecha de boda confirmada. Mi novio y yo nos miramos con cara de: ¿Ahora qué decimos? Dijimos que no. Sin dar más detalles. Subimos por las escaleras de caracol hasta la primera planta, y en cada stand deciamos una cosa: se casan unos amigos, soy blogger, estoy intentando convencer a mi novio para que me pida matrimonio... Cuando se nos acabaron las ideas, decidimos subir a la terraza, a probar el cocktail. Ahí ya nos metimos de verdad en el papel de "Perfectos invitados de boda" y empezamos a brindar y a disfrutar de la noche. 
Fue genial. Nos trataron súper bien y todo daba muy buen rollo. Y entre vinito y vinito, apunté unas cuantas ideas de lo que quiero que haya en mi boda en las bodas de mis amigas:
Vestido de Alicia Rueda, cortador de jamón y de salmón, la furgoboda, un fotomatón, camareros majísimos, invitaciones de Creativity Love, gente bailando, corona de flores de Peqare, un saxofonista, vistas al Guggenheim... Y la propuesta de Cruz Roja para destinar el dinero de los horribles e inútiles regalos a los invitados a uno de sus proyectos.



El cocktail acabó cuando no nos tocó el sorteo de una noche en el hotel. Bueno, y cuando me pillaron comiendo queso en la mesa de exposición. 

Puedo decir sin duda, que si tuviera que ir de invitada a una boda, elegiría el Gran Hotel Domine Bilbao. 

Aprovecho este post para informaros de que podéis contratarnos como invitados de boda. Somos muy agradecidos, comemos de todo y bailamos bastante bien. Por un módico precio extra, podemos leer unas palabras a los novios, incluso llorar de emoción.




Cuando lo único que pasa es la vida

lunes, 25 de mayo de 2015

Hace mucho que no escribía en el blog. Por si os preguntábais si ha pasado algo o hay alguna razón para ello, no. No ha pasado nada. Bueno, o mejor dicho sí. Hay una cosa que ha pasado en este tiempo que llevo sin escribir. 
Ha pasado la vida. 

¿Y qué pasa cuando lo único que pasa es la vida?

Tanto tiempo imaginando cómo sería mi vida, dónde trabajaría, cuántos hijos tendría, cómo sería mi vestido de novia, qué lugares visitaría... Y me he dado cuenta de que no es necesario tanto esfuerzo. 

La vida transcurre y supera todas esas espectativas con creces. 

También he intentado hacer que mi vida sea emocionante, tener experiencias excitantes que me hicieran disfrutar de cada segundo, buscar la felicidad, ver mundo, conocer gente... 
Y ahora pienso: Tranquila chica, que todo llegará. Y así como llega, se irá

La vida es tan maravillosa que te ofrece momentos espectaculares para reir y para llorar. 

Estoy aprendiendo a entender la vida no como picos de felicidad o de tristeza sino como un continuo, con sus grandes tragedias cotidianas.

El mundo siempre gira a la misma velocidad, ni se para ni acelera. Así me gustaría vivir a mí. Puede que suene a pérdida de ilusión pero es todo lo contrario. Estoy muy tranquila sabiendo que nada es tan importante y que a la vez, cada detalle cuenta. 

¡Qué viva la vida!